miércoles, 30 de septiembre de 2009

Felicidades mama

Hoy es el cumpleaños de mi madre y no es porque sea mi madre, pero es y ha sido una madre estupenda, vamos para mí la mejor madre del mundo y aunque no se lo digo o no se lo demuestro quizás con la frecuencia que debería, la quiero muchísimo e intento hacer todo lo posible para que sea feliz.

Debería ser un día de alegría para ella, pero para mi madre cada año que cumple, es un pequeño trauma y en lugar de estar contenta por cumplirlo sana, feliz y rodeada de las personas que la quieren, para ella su cumpleaños supone una pequeña angustia porque le queda “un año menos de vida” y aunque he intentado hacerla ver que lo mejor es disfrutar del hoy y no amargarse cada día con la idea de que cada vez le queda menos (cuando además es algo imprevisible), pues por el momento no he logrado convencerla.

Cuando la llamé para felicitarla, estaba muy contenta, porque había recibido un centro de flores que mis hermanos y yo, le hemos enviado de regalo sorpresa y sobre todo, lo que más le había gustado había sido la tarjetita que acompañaba al centro, esta vez escrita por mi hermano con muchísimo cariño y que sin verla leerla, adivino que se le saltaron las lagrimas y se le corto la voz mientras la leía.

Mañana empezará de nuevo la cuenta atrás para cumplir otro año y ojalá, entre todos los que la queremos, logremos que disfrute el día a día, que seguro que va a tener sorpresas agradables que la ilusionen y consigamos que aunque sea inevitable que piense un poco en el futuro (porque hay cosas que son ley de vida…y cada vez las ves mas cerca), disfrute un poquito más el hoy, porque lo que tenga que ser será….

Un abrazo muy fuerte y un beso para ti mama y..ya sabes que te quiero

Yo misma

martes, 29 de septiembre de 2009

Yo no queria....


En estos días, que parece que todo va mal y en que solo se habla de crisis y de la gripe A, sin quererlo estamos entrando en el otoño y con él se nos acerca la habitual llegada de la epidemia de gripe “vulgaris”, poco tenida en cuenta por la mayoría de la gente, quizás por eso de que “hay vacuna”, pero con una morbilidad y mortalidad mayor que la de la tan famosa últimamente gripe A.

En estas estamos, que ayer me propusieron vacunarme contra la gripe “vulgaris” y aunque año tras año me he negado y a pesar de trabajar en un lugar de riesgo, no he tenido nunca gripe, este año yo no quería…pero…decidí vacunarme…quizás porque si tengo la mala suerte de cogerla, no quiero oír a mi jefe decirme..ves…si te hubieses vacunado no habrías estado una semana mala de baja…

El efecto de la vacuna, lo comencé a sentir unas horas después, vamos que por la tarde empezó a dolerme la garganta y todo el cuerpo y hasta hoy he tenido unas decimillas de fiebre y me he tenido que tomar un paracetamol.

Aun así, aunque esta mañana, me costó trabajar con mi dolorido cuerpo, casi ni comí y me tuve que echar un ratillo después de comer, hoy ha sido un día estupendo gracias a la “guinda” de mi clase de piano, donde se me ha olvidado que me dolía todo, me he reído con mi profesor, que la verdad que además de bueno es encantador y he disfrutado viendo que me salía la pieza y lo bonita que sonaba ¿qué más se puede pedir?

Ahora me está empezando a doler todo otra vez, pero ya tengo la sonrisa puesta y esa ya no me la quita nadie.

En fin que no si cogeré la gripe este año, pero desde luego al año que viene, que vacunen a otra y si el azar hace que coja la gripe pues…una semanita de baja aunque tenga que oír a mi jefe y siempre tendré la coletilla de decirle que la vacuna no protege al 100%. Con todo esto, no quiero decir, que a todo el mundo le de reacción como a mí, es simplemente mi experiencia.

Y si os preguntáis, si me voy a vacunar contra la gripe A….pues creo que no, porque si una vacuna correctamente elaborada y que ha pasado todas las fases habituales de prueba, me ha dado una pequeña reacción ¿quién me asegura a mí que la vacuna de la gripe A, elaborada a salto de mata no me va a hacer más mal que bien?

Mucha salud para tod@s

Simplemente yo misma

lunes, 28 de septiembre de 2009

Nos hicieron creer

Nos hicieron creer que el “gran amor”, solo sucede una vez, generalmente antes de los 30 años. No nos contaron que el amor no es accionado, ni llega en un momento determinado.

Nos hicieron creer que cada uno de nosotros es la mitad de una naranja, y que la vida solo tiene sentido cuando encontramos a la otra mitad. No nos contaron que ya nacemos enteros, que nadie en nuestra vida merece cargar en las espaldas la responsabilidad de completar lo que nos falta. Las personas crecen a través de la gente. Si estamos en buena compañía es solo más agradable.

Nos hicieron creer en una fórmula llamada "dos en uno": dos personas pensando igual, actuando igual, que era eso lo que funcionaba. No nos contaron que eso tiene nombre: anulación. Que solo siendo individuos con personalidad propia es que podremos tener una relación saludable.

Nos hicieron creer que el casamiento es obligatorio y que los deseos fuera de término deben ser reprimidos.

Nos hicieron creer que los guapos y delgados son más amados.

Nos hicieron creer que solo hay una fórmula para ser feliz, la misma para todos, y los que escapan de ella están condenados a la marginalidad. No nos contaron que estas fórmulas son equivocadas, frustran a las personas, son alienantes, y que podemos intentar otras alternativas.

Ah, tampoco nos dijeron que nadie nos iba a decir todo esto. Cada uno va a tener que descubrir solito. Y ahí, cuando estés muy “enamorado de ti", vas a poder ser muy feliz y te vas a enamorar de alguien.

Vivimos en un mundo, donde nos escondemos para hacer el amor, aunque la violencia se practica a plena luz del día

John Lennon

domingo, 27 de septiembre de 2009

Casualidades poco frecuentes

No tiene ninguna base científica y quizás ni el azar lo pueda explicar, pero hay personas a las que a lo largo de su vida, les suceden de forma repetida, determinadas cosas poco frecuentes, que a otras personas solo les suceden de forma muy ocasional.

Este es el caso de una de mis mejores amigas, que aunque siempre ha vivido en pisos y generalmente en la última planta o pisos altos, tiene la “gran suerte” de que, casa en la que vive, casa en la que “aparecen habitantes o incidencias climatológicas”.

Empezando por la casa donde se crió con su familia, donde cada invierno le acompañaba una “preciosa” gotera en el techo de su habitación por mucho que arreglaron el tejado año tras año y continuando por el primer piso que alquiló en una ciudad costera de levante, que además de otra estupenda gotera invernal, fue colonizado por murciélagos, que le entraron por las rejillas del aire acondicionado y para más inri como son una especie protegida, tuvo que echar por la ventana y evitar que entraran más, poniendo tela metálica en las rejillas y teniendo que aguantar el ruidito que hacían los bichos intentando entrar…vamos algo estupendísimo…

Después vino un piso en una ciudad andaluza, donde a pesar de vivir en un séptimo, recibía casi a diario la “agradable” visita de cucarachas escaladoras….eso si ahí no tuvo gotera, pero si le hizo una a la vecina de abajo, cuando se le rompieron las cañerías de la cocina….

Y ya por último, ayer nos estuvimos riendo un rato, cuando me contó, que en su nueva casa en Canarias, donde vive en un quinto piso de menos de 1 año de antigüedad, esta semana ha descubierto que además de para ella, al parecer su comida está muy apetitosa para los ratones…si..si…verlos no los ha visto, pero si los oye y se ha encontrado con sus cagaditas dispersas por su cocina. Así que ha contratado a unos operarios para eliminarlos, que tampoco los han visto por el momento, pero sospechan que los ratones entran por una tapa de plástico que cubre un registro eléctrico en la cocina y le han dejado una especie de trampas con veneno que tienen que revisar semanalmente.

En fin, a ver en que acaba este último episodio. Yo estoy por decirla que se compre un gato, que yo creo que es un animal que a ella le gusta y así mataría dos pájaros de un tiro. Viendo lo visto...la próxima vez que se cambie de casa ¿qué bicho tendrá? Se aceptan apuestas….

Yo misma

sábado, 26 de septiembre de 2009

Stand by me

Una canción preciosa de Ben E.King, interpretada por artistas callejeros del mundo. Quizás algunos de ellos podrian haber llegado a ser alguna vez famosos, pero como para todo en esta vida, ademas de intentar las cosas..también hay que tener suerte y aunque todo el mundo se merece tener una oportunidad, yo creo que esto de las oportunidades no suele estar muy bien repartido..o ¿sera que no hay para todos?

viernes, 25 de septiembre de 2009

Pequeño concierto para piano y flauta

Hace un año asistí a un concierto de una amiga pianista y hoy me ha sorprendido encontrar este video con una de las piezas que tocaron ese dia colgado en la red.
En directo sonaba mucho mejor, pero como muestra yo creo que esta muy bonito y a ella daba gusto verla tocar el piano, se notaba que disfrutaba y vivia cada nota.
Yo ahora soy una humilde aprendiz, que disfruta de esos ratos que comparto con el piano, intentando que mis manos se vayan acoplando a sus teclas y mis dedos toquen las notas que mis ojos leen y con tranquilidad y sin prisas disfruto como una niña grande, haciendo lo que hace mucho tiempo queria hacer. Nunca es tarde para casi nada...

jueves, 24 de septiembre de 2009

No se porqué, se me han venido a la cabeza

Esta tarde dando un paseo, no se porqué, se me han venido a la cabeza dos cosas: 
-El estribillo de una cancion que dice ¡ I am alive !(de Celine Dione) que como yo digo...es una canción feliz...que va subiendo en intensidad segun avanza y a mi oirla me da ánimo y energia



-Y los primeros versos de una poesía, que creo que aprendí cuando era pequeña en el colegio, asi que, cuando he llegado a casa, la he buscado y no recordaba ni que fuese de Rubén Darío, ni que fuese tan larga y que en el fondo fuese como un cuento, un poco triste aunque con un final feliz. ¿Porque la vida no será como los cuentos?

La princesa está triste... ¿qué tendrá la princesa?
Los suspiros se escapan de su boca de fresa,
que ha perdido la risa, que ha perdido el color.
La princesa está pálida en su silla de oro,
está mudo el teclado de su clave de oro;
y en un vaso olvidado se desmaya una flor.

El jardín puebla el triunfo de los pavos-reales.
Parlanchina, la dueña dice cosas banales,
y, vestido de rojo, piruetea el bufón.
La princesa no ríe, la princesa no siente;
la princesa persigue por el cielo de Oriente
la libélula vaga de una vaga ilusión.

¿Piensa acaso en el príncipe del Golconsa o de China,
o en el que ha detenido su carroza argentina
para ver de sus ojos la dulzura de luz?
¿O en el rey de las Islas de las Rosas fragantes,
o en el que es soberano de los claros diamantes,
o en el dueño orgulloso de las perlas de Ormuz?

¡Ay! La pobre princesa de la boca de rosa
quiere ser golondrina, quiere ser mariposa,
tener alas ligeras, bajo el cielo volar,
ir al sol por la escala luminosa de un rayo,
saludar a los lirios con los versos de mayo,
o perderse en el viento sobre el trueno del mar.

Ya no quiere el palacio, ni la rueca de plata,
ni el halcón encantado, ni el bufón escarlata,
ni los cisnes unánimes en el lago de azur.
Y están tristes las flores por la flor de la corte;
los jazmines de Oriente, los nulumbos del Norte,
de Occidente las dalias y las rosas del Sur.

¡Pobrecita princesa de los ojos azules!
Está presa en sus oros, está presa en sus tules,
en la jaula de mármol del palacio real,
el palacio soberbio que vigilan los guardas,
que custodian cien negros con sus cien alabardas,
un lebrel que no duerme y un dragón colosal.

¡Oh quién fuera hipsipila que dejó la crisálida!
La princesa está triste. La princesa está pálida...
¡Oh visión adorada de oro, rosa y marfil!
¡Quién volara a la tierra donde un príncipe existe
La princesa está pálida. La princesa está triste...
más brillante que el alba, más hermoso que abril!

¡Calla, calla, princesa dice el hada madrina,
en caballo con alas, hacia acá se encamina,
en el cinto la espada y en la mano el azor,
el feliz caballero que te adora sin verte,
y que llega de lejos, vencedor de la Muerte ,
a encenderte los labios con su beso de amor!

Rubén Darío

miércoles, 23 de septiembre de 2009

Leyes inexorables


Hoy me llego un email con estas "leyes" .
La verdad que es frecuente que se cumplan y si me pongo a pensar facilmente se me ocurren muchas mas o ¿no habeis lavado nunca el coche el dia antes de que llueva? o ¿cargais con el paraguas en los dias que parece que va a llover y al final no llueve y el dia que no parece que va a llover, llueve y no lo llevais?. En fin...aqui van las "leyes inexorables"...

"Todo cuerpo sumergido en la bañera hará sonar el teléfono". (Ley de Mevi Amatar)

"Todo cuerpo sentado en el inodoro hará sonar el timbre de la puerta". (Ley de Nicagar Puedeuno)

"Cuando necesites abrir una puerta con la única mano libre, la llave estará en el bolsillo opuesto". (Ley de Mecagon Lamar)

"La única vez que la puerta se cierra sóla es cuando has dejado las llaves dentro". (Ley de Angustias Negro Destino)

"Cuando tengas las manos llenas de grasa, te picará la naríz". (Ley de Vayaustéd Pordiós)

"El seguro lo cubre todo, menos lo que te sucedió". (Ley de Esoco Rede Sucuenta)

"Cuando las cosas parecen ir mejor es que has pasado algo por alto". (Ley de Chungo Palos Pollos)

"Si mantienes la calma cuando todos pierden la cabeza, sin duda es que no has captado la gravedad del problema". (Ley de Noten Teras)

"Los problemas ni se crean ni se resuelven, sólo se transforman". ("Ley de Esto Noesvida")

"Llegarás corriendo al teléfono justo a tiempo para oír cómo cuelgan". (Principio de Rinrin)

"Siempre que te vayas a conectar a Internet, se producirá la llamada que habías estado esperando durante todo el día". (Principio de Justo Ahora Hombre)

"Si sólo hay dos programas en la tele que valga la pena ver, serán a la misma hora". (Ley de Queco Jones Tienen)

"La probabilidad de que te manches comiendo es directamente proporcional a la necesidad que tengas de estar limpio". (Ley de Menudo Lamparón)

"La velocidad del viento aumenta proporcionalmente según haya sido el precio del peinado". (Principio de Llongueras")

"Cuando tras años de haber guardado una cosa sin usarla decides tirarla, no pasará más de una semana sin que la necesites de verdad". (Ley de Lama Dreque Loparió)

"Siempre que llegues puntual a una cita no habrá nadie allí para comprobarlo. Si por contra llegas tarde, todo el mundo habrá llegado antes que tú y quedarás fatal" (Principio de Longines)

"No te tomes tan en serio la vida, al fin y al cabo no saldrás vivo de ella". (Teorema de Muertoalhoyo Vivoalbollo)

martes, 22 de septiembre de 2009

Mi primera experiencia judicial


Hoy he vivido una nueva experiencia, que hasta el momento solo había visto en televisión o me habían contado. La cosa es que hace 4 meses, me llego una citación de un juzgado, para acudir como testigo de la parte acusadora a un juicio, pero en esta no se refería ningún dato sobre el asunto del juicio, ni si quiera el nombre del acusado.

Así que hoy, llegó el día del juicio y acompañada de un buen amigo, allí que me fui. En la sala de espera, coincidí con otro testigo que me mencionó unos vagos datos del caso y del acusado, al que me fue imposible ponerle cara o recordar y por fin después de unos 30 minutos, se abrió la puerta, salió un hombre que pronunció mi nombre, me levante, le entregue mi DNI y me invito a pasar a la sala acompañándome hasta el centro de esta, donde había un micrófono en una peana que graduó a mi altura y posteriormente me soltó una parrafada que no fue la típica que sale en las películas de…juras decir la verdad y toda la verdad… pero fue algo parecido pero más “españolizado” y sin biblia…y ¡claro! dije que sí.

Detrás de mí vi que había tres filas de asientos, donde estaban sentados además de un amigo mío, la mujer del acusado y otros testigos que entraron a declarar antes que yo. En frente mío había una mesa con dos mujeres y otras dos mesas más, una a mi derecha y otra a mi izquierda con dos hombres en cada una (abogado y procurador), todos ataviados con la misma vestimenta negra, salvo la mujer que estaba justo en frente mía, que llevaba un escudo blanco que le destacaba en la solapa y que deduje que era la juez con su secretaria judicial al lado.

Comenzó la juez dirigiéndose a mí, con frases que parecían ser como formulismos habituales que tiene que decir a todos los testigos que “pasen por el micrófono” y después me preguntó sobre mi imparcialidad, cosa que no me fue difícil confirmar, dado que yo no sabía ni sobre qué o quién era el juicio, ni porque me habían llamado como testigo.

A continuación le dio la palabra a un hombre regordete que estaba sentado en la mesa de mi derecha, que debía ser el abogado acusador y que dirigiéndose a mí, comenzó con una voz chillona y muy teatrera, a preguntarme cosas sobre ciertos hechos sobre el acusado, al cual yo evidentemente no recordaba, por lo que a instancias del abogado, la juez me enseño un escrito que yo había realizado del acusado hace nada más y nada menos que 4 años, reconocí que era mi firma y aunque no recordaba ni la cara del acusado ni como se habían desarrollado los hechos, ratifiqué lo que ponía en el escrito.

Posteriormente el abogado acusador, al que mi amigo calificaría más tarde como “un patan”, empezó a preguntarme cosas con la intención de que yo sacara conclusiones de cosas que son impredecibles, cosa que no hice y evidentemente mis respuestas, no le gustaron nada y acabaron sacándole de sus casillas e incluso inició una pregunta y cuando yo le iba a contestar hizo un ademan despectivo como diciendo….ni me contestes…porque ya sé que no me vas a decir lo que yo quiero…ante lo cual la juez le llamo la atención, aclarándole que la testigo (osea yo) se merece un respeto y que no puede pretender que conteste lo que él espera escuchar.

El abogado de la defensa no quiso preguntarme nada, por lo que me senté junto a mi amigo y vi declarar al último testigo de la acusación al que “habían entrenado” muy bien, pero la defensa le logró “sacar los colores”.

Después el abogado defensor hizo su alegato final, a mi parecer muy bien argumentado y consistente y el “patan” incidió solo en el único aspecto que podría llevar el caso a su favor, pero yo creo que al igual que para mí (que no tengo ni idea de temas judiciales), para todos los que estábamos allí, “se le cayeron los palos del sombrajo”(esto es una expresión Cordobesa equivalente a quedarse sin argumentos) y ojala si la justicia es justa, a la familia del acusado la compensen como se merecen.

Y así acabó “mi primera experiencia judicial”, gracias a Dios como testigo y a "toro pasado", no merecia la pena preocuparse, pero tengo que reconocer que la incertidumbre de no saber nada de nada de porque me llamaban como testigo y el tener que ir a un juzgado que es un mundo totalmente desconocido para mi, pues me puso un poco nerviosa y me alegro de que por fin el dia de hoy haya pasado.

Ha sido curioso ver como es un juicio, pero ya está, la próxima vez que le toque a otro.


Simplemente yo misma

lunes, 21 de septiembre de 2009

Pollo a la carta

Hoy me mandaron este pequeño video, de un cortometraje de Ferdinand Dimadura, que fue premiado en el festival de cine de Berlín en febrero del 2006. Creo que después de verlo, no quedan muchas palabras que decir y quizás si muchas cosas que intentar hacer...

domingo, 20 de septiembre de 2009

El sol saldrá mañana

Esta canción la escuché por primera vez de pequeñita, cuando mi madre me llevó al teatro a ver Annie. Como anecdota recuerdo que en el intermedio, dejé mis gafas(por aquel entonces unas horribles gafas de montura metálica que odiaba) en el asiento y cuando volví, este se habia cerrado, aplastandolas y torciendoles las patillas, por lo que al ponerme las gafas de nuevo los cristales quedaban mirando al suelo, pero conseguí terminar de ver la obra sin gafas, porque por entonces mi miopia era mínima y además estabamos sentados en la 4 fila...
Hoy a propósito de una conversación que he tenido con un amigo, tengo que reconocer me ha hecho pensar en mi misma y en que quizás soy demasiado previsora y me gusta tener las cosas planificadas con tiempo para no encontrarme "sorpresas" y sentir que "domino y controlo" la situación, pero hay veces que por pitos o flautas, algo me sale mal o surge un imprevisto (o me falta un Victoriano..), que me descoloca y me agobia.
Asi que, a veces, cuando tengo uno de esos días de incertidumbre, de que pasará con esto o con aquello, me acuerdo de esta canción y me da optimismo y "esperanza", me hace recordar que a veces no es bueno anticiparse (como tantas veces he hecho y al final me he preocupado por algo que no ha llegado a suceder) porque de todas maneras al dia siguiente "saldrá el sol" y será lo que tenga que ser y quizás me sorprenda con un dia mejor de lo que esperaba...o sino pues ¡¡ya me preocuparé mañana¡¡

sábado, 19 de septiembre de 2009

El círculo del 99

Había una vez un rey muy triste, que tenía un sirviente que era muy feliz. Todas las mañanas llegaba a traer el desayuno y despertaba al rey, cantando y tarareando alegres canciones de juglares. Una sonrisa se dibujaba en su distendida cara y su actitud para con la vida era siempre serena y alegre.
Un día el rey lo mandó a llamar.
-Paje- le dijo- ¿Cuál es el secreto?
-¿Qué secreto, Majestad?
-¿Cuál es el secreto de tu alegría?
-No hay ningún secreto, Alteza.
-No me mientas, paje. He mandado a cortar cabezas por ofensas menores que una mentira.
-No le miento, Alteza, no guardo ningún secreto.
-¿Por qué esta siempre alegre y feliz? Eh, ¿por qué?
-Majestad, no tengo razones para estar triste. Su Alteza me honra permitiéndome atenderlo. Tengo mi esposa y mis hijos viviendo en la casa que la Corte nos ha asignado, somos vestidos y alimentados y además, su Alteza me premia de vez en cuando con algunas monedas para darnos algunos gustos, ¿Cómo no estar feliz?
-Si no me dices ya mismo el secreto, te haré decapitar - dijo el rey. Nadie puede ser feliz por esas razones que has dado.
-Pero, Majestad, no hay secreto. Nada me gustaría más que complacerlo, pero no hay nada que yo esté ocultando...
-Vete, vete antes de que llame al verdugo!

El sirviente sonrió, hizo una reverencia y salió de la habitación. El rey estaba como loco. No consiguió explicarse cómo el paje estaba feliz viviendo de prestado, usando ropa usada y alimentándose de las sobras de los cortesanos. Cuando se calmó, llamó al más sabio de sus asesores y le contó su conversación de la mañana.

-¿Por qué él, es feliz?
-Ah, Majestad, lo que sucede es que él esta fuera del círculo.
-¿Fuera del círculo?
-Así es.
-¿Y eso es lo que lo hace feliz?
-No Majestad, eso es lo que no lo hace infeliz.
-A ver si entiendo, estar en el círculo te hace infeliz.
-Así es.
-¿Y como salió?
-Nunca entró
-¿Qué circulo es ese?
-El círculo del 99.
-Verdaderamente, no te entiendo nada.
-La única manera para que entendieras, sería mostrártelo en los hechos.
-¿Cómo?
-Haciendo entrar a tu paje en el circulo.
-Eso, obliguémoslo a entrar.
-No, Alteza, nadie puede obligar a nadie a entrar en el circulo.
-Entonces habrá que engañarlo.
-No hace falta, Su Majestad. Si le damos la oportunidad, él entrará solito.
-¿Solito? ¿Pero él no se dará cuenta de que eso es su infelicidad?
-Si se dará cuenta.
-¡Entonces no entrará!.
-No lo podrá evitar.
-¿Dices que él se dará cuenta de la infelicidad que le causará entrar en ese ridículo círculo, y de todos modos entrará en él y no podrá salir?
-Tal cual Majestad; ¿estás dispuesto a perder un excelente sirviente para poder entender la estructura del círculo?
-Sí.
-Bien, esta noche te pasaré a buscar. Debes tener preparada una bolsa de cuero con 99 monedas de oro, ni una más ni una menos.
-!99! ¿Que más? ¿Llevo los guardias por si acaso?
-Nada más que la bolsa de cuero. Majestad, hasta la noche..

Así fue. Esa noche, el sabio pasó a buscar al rey. Juntos se escurrieron hasta los patios del palacio y se ocultaron, junto a la casa del paje. Allí esperaron el alba. Cuando dentro de la casa se encendió la primera vela, el hombre sabio agarró la bolsa y le pinchó un papel que decía: "Este tesoro es tuyo. Es el premio por ser un buen hombre. Disfrútalo y no cuentes a nadie cómo lo encontraste."

Cuando el paje salió, el sabio y el rey espiaban, para ver lo que sucedía. El sirviente vio la bolsa, leyó el papel, agitó la bolsa y al escuchar sonido metálico se estremeció, apretó la bolsa contra el pecho, miró hacia todos lados y cerró la puerta. El rey y el sabio se arrimaron a la ventana para ver la escena. El sirviente había tirado todo lo que había sobre la mesa y dejado solo la vela. Se había sentado y había vaciado el contenido en la mesa. Sus ojos no podían creer lo que veían. ¡Era una montaña de monedas de oro! Él, que nunca había tocado una de estas monedas, tenía hoy una montaña de ellas para él.

El paje las tocaba y amontonaba, las acariciaba y hacia brillar la luz de la vela sobre ellas. Las juntaba y desparramaba, hacía pilas de monedas. Así, jugando y jugando empezó a hacer pilas de 10 monedas. Una pila de diez, dos pilas de diez, tres pilas, cuatro, cinco... y mientras sumaba 10, 20,30, 40, 50, 60... hasta que formó la última pila: ¡¡9 monedas !!. Su mirada recorrió la mesa primero, buscando una moneda más; luego en el piso y finalmente en la bolsa.

-"No puede ser", pensó.

Puso la última pila al lado de las otras y confirmó que era más baja.

-Me robaron -gritó- me robaron, malditos!!

Una vez más buscó en la mesa, en el piso, en la bolsa, en sus ropas, sus bolsillos, corrió los muebles, pero no encontró lo que buscaba. Sobre la mesa, como burlándose de él, una montañita resplandeciente le recordaba que había 99 monedas de oro "sólo 99". 

"99 monedas es mucho dinero", pensó. Pero me falta una moneda. Noventa y nueve no es un número completo -pensaba- Cien es un número completo pero noventa y nueve, no.

El rey y su asesor miraban por la ventana. La cara del paje ya no era la misma, estaba con el ceño fruncido y los rasgos tiesos, los ojos se habían vuelto pequeños y arrugados y la boca mostraba un horrible rictus. El sirviente guardó las monedas en la bolsa y mirando para todos lados para ver si alguien de la casa lo veía, escondió la bolsa entre la leña. Tomó papel y pluma y se sentó a hacer cálculos.

¿Cuánto tiempo tendría que ahorrar el sirviente para comprar su moneda número cien?. Todo el tiempo hablaba solo, en voz alta. Estaba dispuesto a trabajar duro hasta conseguirla. Después, quizás no necesitara trabajar más. Con cien monedas de oro, un hombre puede dejar de trabajar. Con cien monedas de oro un hombre es rico. Con cien monedas se puede vivir tranquilo. Sacó el cálculo. Si trabajaba y ahorraba su salario y algún dinero extra que recibía, en once o doce años juntaría lo necesario.

Sacó las cuentas: sumando su trabajo en el pueblo y el de su esposa, en siete años reuniría el dinero.¡¡¡Era demasiado tiempo!!! Quizás pudiera llevar al pueblo lo que quedaba de comidas todas las noches y venderlo por unas monedas. De hecho, cuanto menos comieran, más comida habría para vender...vender... vender...

Estaba haciendo calor. ¿Para qué tanta ropa de invierno?¿para qué mas de un par de zapatos? Era un sacrificio, pero en cuatro años de sacrificios llegaría a su moneda cien. El rey y el sabio volvieron al palacio. El paje había entrado en el círculo del 99...

Durante los siguientes meses, el sirviente siguió sus planes tal como se le ocurrieron aquella noche. Una mañana, el paje entró a la alcoba real golpeando las puertas, refunfuñando de pocas pulgas.

-¿Qué te pasa?- preguntó el rey de buen modo.
-Nada me pasa, nada me pasa.
-Antes, no hace mucho, reías y cantabas todo el tiempo.
-Hago mi trabajo, ¿no? ¿Qué querría su Alteza, que fuera su bufón y su juglar también?

No pasó mucho tiempo antes de que el rey despidiera al sirviente. No era agradable tener un paje que estuviera siempre de mal humor.

Ustedes y yo y todos alrededor hemos sido educados en esta psicología: siempre nos falta algo para estar completos, y solo completos se puede gozar de lo que se tiene. Por lo tanto, nos enseñaron, que la felicidad deberá esperar a completar lo que falta. Y como siempre nos falta algo, la idea retoma el comienzo y nunca se puede gozar de la vida. Pero qué pasaría si la iluminación llegara a nuestras vidas y nos diéramos cuenta, así, de golpe, que nuestras 99 monedas son el cien por ciento del tesoro, que no nos falta nada, que nadie se quedó con lo nuestro, que nada tiene de más redondo cien que noventa y nueve, que todo es sólo una trampa, una zanahoria puesta frente a nosotros para que seamos tontos, para que tiremos del carro, cansados, malhumorados, infelices o resignados. Una trampa para que nunca dejemos de empujar y que todo siga igual...eternamente igual!

¡Cuantas cosas cambiarían si pudiéramos disfrutar de nuestros tesoros tal como están!

Jorge Bucay

Este cuento, me lo envió un buen amigo hace mucho tiempo, en un momento de mi vida que quizás yo estaba totalmente dentro de ese círculo del 99.
No creo que nadie pueda decir que, de vez en cuando no está un poquito dentro del círculo....es algo inevitable y lógico, porque la felicidad esta hecha de una suma de pequeños momentos felices o plenos, entre los cuales quizás entremos o rocemos el circulo del 99

Yo misma

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