jueves, 7 de abril de 2011

Al final de la escapada


El otro día leyendo en el periódico los ganadores del festival de cine de Málaga, celebrado hace una semana, me puse a buscar en internet y encontré este pequeño trailer de la última película-corto de Albert Solé ganadora de una Biznaga de Plata, "Al final de la escapada". La película aborda la última batalla del exdiputado Miguel Nuñez por una muerte digna.
Miguel Núñez sabía que el final estaba cerca. Tras toda una vida persiguiendo utopías, se entregó a su último combate, el de la muerte digna, con el mismo fervor revolucionario con el que se enfrentó al franquismo y a las dictaduras centroamericanas. Ésta es la historia de un hombre que estuvo catorce años en las cárceles de Franco, fue condenado a muerte, torturado y se jugó la vida en reiteradas ocasiones por sus sueños universales de justicia social. Coherente, lúcido y sarcástico hasta el último suspiro, Miguel organizó y controló cada detalle de su escapada vital.
A mi me parece admirable, la valentía de muchas personas como Miguel de afrontar esta "última batalla" que todos tendremos alguna vez (aunque suene "fuerte" es la purita realidad).
El tuvo la suerte de poder decidir, como quería que fuese, pero en la mayoría de los casos, la gente pasa esta "ultima batalla" desconociendo que la está pasando, porque su familia y amigos, "deciden que es mejor que no sepa nada para que no sufra".
Asi que el médico, cambia la terrible palabra que representa una enfermedad incurable o ya muy avanzada, por "inflamación" u otra cualquiera para salir del paso y claro...el enfermo confía en el médico y se va tan contento, pero cuando pasan unos días, no entiende porqué no se encuentra mejor o tiene más dolor o no recupera el apetito o cada día se encuentra mas asfixiado y su familia y el médico, le siguen "mintiendo" para que no se preocupe, porque "es lo mejor para el, que sino seguro que se derrumbaría"
Y al final acaba yendose sin saber que le pasaba, sufriendo por que no entiende porqué no se ponía mejor cuando todo el mundo le decía que asi iba a ser y sobre todo, se va sin tener la oportunidad de despedirse, porque no sabía que se iba, sin la oportunidad de decidir si quería seguir luchando y pasando por unos duros tratamientos o tomar un camino mas "suave" sin sufrimiento aunque el final se adelantase un poquito y se va sin poder decidir que hacer esos días, semanas, meses que le quedaban.
Yo creo que salvo casos puntuales, toda persona tiene derecho a saber que "se va" por todas estas razones y evidentemente dar esa noticia no es fácil, pero se puede incluso decir sin decir del todo la verdad, informando a la persona de la gravedad, pero no del verdadero e inevitable desenlace, salvo que te lo pregunte directamente y te exija la verdad.
Por desgracia, hoy en día, todavía no se puede curar todo, pero si se puede morir sin sufrir de una forma digna. Con esto no quiero decir que esté a favor de la eutanasia activa, pero si estoy a favor de los cuidados paliativos y la sedación paliativa en la agonía, que para nada producen nada que no fuese a producirse de forma espontanea, pero si que hacen que una persona pueda pasar esos últimos momentos sin ninguna clase de sufrimiento.
Puede parecer un poco "fuerte" o "duro" hablar de estas cosas con tu familia o con tus amigos, pero si habitualmente hablamos de cosas buenas o malas que pueden sucedernos o no en otras esferas de la vida, ¿porqué no hablar también de esto que es algo que seguro que alguna vez sucederá, para saber la opinión que tiene cada uno y poder actuar en consecuencia?
A mi desde luego me gustaría que me lo dijeran y por ello intento si me dejan...hacer con los demás lo mismo que me gustaría que me hiciesen a mí, aunque en la mayoría de los casos, muy a mi pesar..no me dejan.
¿Y a tí que te gustaría?

Yo misma con las tripas tranquilas y muy contenta de ver de nuevo el caminito abierto de mi sueño

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